viernes, 17 de abril de 2015

BLOQUE 2 FOTOGRAFIAS



Las imágenes contenidas en este bloque de fotografías, coinciden  con líneas cotidianas sencillas, en el barrio  Altos de San José, el barrio donde  resido, en el municipio Castilla La Nueva - Meta.

“Las Tiendas” son  cuatro esquinas, donde  se celebran simulacros de visitas, simulacros de camaradería y de sociabilidad, encuentros entre vecinos y dueñas de tiendas, quienes  sostienen una relación directa a unas necesidades humanas locales de carácter común.  Son  sensaciones y situaciones cotidianas de personas en un mundo casual  dentro en  un espacio demarcado por unas necesidades que nos consumen.













sábado, 28 de marzo de 2015

De lo fotográfico y su configuración como dispositivo técnico


LA FOTOGRAFÍA COMO DISPOSITIVO MÁGICO

Gabriel Mario Vélez Salazar – Universidad de Medellín
Primera Edición - 2006


Síntesis


Capítulo I:
De lo fotográfico y su configuración como dispositivo técnico

Por:
Carlos Alberto Torres Martínez


La cámara fotográfica desde  su aparición, en su misma naturaleza es un evento revolucionario, no solo en la forma técnica como dispositivo sino en la nueva forma de presentar y representar la realidad, y aún más evidente, resulta  ser como el disfraz de un elemento meramente objetivo que aparece como solución a la desviada visión humana y de los desniveles de la realidad en el ámbito social.

La invención de este fenómeno tecnológico se da como respuesta a una necesidad no solo de carácter estético, sino que es el detonante que abre la brecha entre una sociedad conservadora y un movimiento de una  mentalidad positiva y moderna que comenzó permeando  desde las grandes esferas sociales y lo más académico en su momento hasta  lo popular, y que sin duda su  presencia estuvo ligada aunque no del todo de forma permanente y aceptada a un sistema de  pensamientos y conocimientos que  buscaba ponerle sitio a la nueva e incómoda forma de ver la realidad.

 Este nuevo monstruo llamado cámara fotográfica (fotografía), que no apareció de un día para otro y  que tuvo sus antecedentes tanto en el proceso técnico de buscar fijar una imagen sobre un soporte, hasta la inmediatez de lo objetivo y sensorial como verdad absoluta de  la abstracción de un plano que no necesitaría valerse del ojo humano y su manipulación conveniente de dicha realidad,  era esencialmente el primer problema visto meramente como habilidades técnicas de un proceso físico de una imagen, y que obligando a replantear los conceptos propios de la representación ya mezclando entre lo tecnológico y   su aplicación sobre el dispositivo fotográfico, la  imagen como ejercicio de percepción no es  esencialmente en lo que es  del espacio o de un objeto real,  sino la representación que hacemos de él.

Históricamente desde lo epistémico de este fenómeno, vemos que la fotografía se ha convertido en otra  forma como los seres humanos hemos visto el mundo, y que lo redimensionamos en un imaginario de objetos, variedad de conceptos y un espacio que se niega a tener un final, así la cámara fotográfica  que cree verlo todo, termina siendo  como una extensión de nuestro   fenómeno de la visión.

Esa nueva forma de ver el mundo y la realidad, a través de un dispositivo fotográfico, y partiendo desde 1839 época de su aparición,  fueron las altas esferas sociales de las ciencias y el conocimiento quienes se beneficiaron de tal artefacto, quienes desde su incógnito discurso antiguo y complejo, aplaudieron tímidamente  el hecho de que ya no era suficiente  meramente el ojo humano para representar la realidad, sino que ya este  aparato   tecnológico aislado de todo interés, funcionaría neutralmente y les permitiría conseguir la máxima prueba material de ello.

 El bum de la fotografía  se hacía cada vez  más masivo, lo que obligo a cambios en la sociedad, uno de ellos fue que obligo a los pintores  a buscar otras formas de representación desde su oficio, como hablándoles  con voz propia y  cuestionándolos, como pidiéndoles  y preguntándoles donde la iban a ubicar, era como estar pidiéndoles un “permiso por favor que ya llegué”. Ya que para la época eran principalmente los pintores quienes se encargaban de representar la realidad, a través de la pintura elaboraban principalmente retratos, lo que por consiguiente comienza a ser la forma representativa más desplazada por la llegada de la moda de  la fotografía.  Fueron poco a poco aceptando a regañadientes que lo que ellos pretendían hacer  en tanto tiempo desde el ejercicio de plasmar a través de la pintura una imagen, dejando de lado aspectos difíciles de plasmar,  la cámara lo capturaba más rápido y mejor.

Luego de que la imagen como representación de lo real, comienza su rodaje en dirección al desarrollo de la época y su pensamiento moderno y optimista y que más adelante su propagación incluiría poco a poco más ejes de la sociedad atenta a las novedades y a la moda, es en manos de Baudelaire que se advierte abiertamente del nuevo invento que como una bomba de expansión comienza su propagación y que según Baudelaire su labor principal era ser la “sirvienta del arte”, era negada como arte en sí misma, ya que estaba al servicio de la representación objetiva, estamos hablando de arte desde el punto de vista tradicional. Claro está que en el tratamiento del paisaje seguían teniendo como referente la pintura de Corot y otros artistas de la escuela.

De otro modo según André Vazín, La fotografía había trastocado el lado psicológico de la imagen, concediéndole un poder de credibilidad por encima de toda obra de arte. En aras de publicitar y darle un aire más artístico a la fotografía, el fotógrafo británico Oscar Rejlander quien en 1856 recrea las composiciones a partir de la manipulación de muchos negativos y a la vez su unicidad,  apoyándose en alegorías y mitologías cristianas, uso una forma de composición la cual se basó en representar ingenuamente ejemplos de  buena conducta y  mala forma de vivir del ser humano, conocida como “las dos formas de vida” colocando el padre en el centro y sus dos hijos a los lados el uno se muestra como el bueno y el otro como la oveja negra, valiéndose de personajes eróticos y una vida según eso mal llevada, mostrando en su montaje, una ornamentación que al final resultaba innecesario, pudiendo colocar todo esto en el estudio y de un solo clic tendría lo que buscaba.

Esa mentalidad positiva de la época enmarcó un suceso social que en su devenir involucro la razón como única forma de llegar al conocimiento, usando el desarrollo tecnológico como vía de lograr  la domesticación de los mecanismos de la naturaleza  y sus fenómenos, lo cual cambio radicalmente la mentalidad basada en teorías aristotélicas que partían de la adaptación en un mundo estático para adentrarse en un mundo de constantes cambios y transformación.

En desarrollo de esta mentalidad positiva, nacen nuevos conceptos como los de Robert Boyle, quien con la cumplimentación de su trabajo que fundamentó las bases  de la química moderna donde explicaba el universo en tres principios fundamentales: materia, movimiento y reposo, el programa de investigaciones  para la época se convirtió en un verdadero proyecto cultural, Bacon fue uno de sus principales impulsadores, quien  buscaba elaborar un modelo universal capaz de llevar al hombre a un conocimiento positivo de la realidad. Estas leyes eran construidas a mediano plazo ya que las ciencias de la época eran inmaduras para pretender formular leyes de carácter definitivo y transcendental.

La idea de  proyecto o programa fue clave para direccionar la revolución científica, y como desarrollo de la misma se inició un proyecto ambicioso que buscaba recopilar todo  en cuanto se entendía por conocimiento, este inventario es lo que da origen a la enciclopedia, y  por consecuencia aparecería la figura de coleccionista ilustrado y de la misma manera  el museo nacional, cuyo fin era recopilar el patrimonio cultural de la nación, que incluía entre otras cosas lo relacionado al conocimiento. Todas estas  intenciones enmarcadas en estas entidades estarían apuntando a un proyecto moderno y la fotografía seria pieza clave de este engranaje, ya que esta serviría como herramienta de registro.

En su avance científico y químico y en el proceso de producción en la fotografía, nos deja entrever que Henry Fox Talbot en 1835 ya se encontraba desarrollando su proyecto llamando calotipo, basado en negativo y positivo, de los cuales ya se podían obtener varias copias de un mismo negativo, procedimiento que prometía ser más adelantado que el inventado por Niépce y Daguerre, también descubrió un método de fijado el cual consistió en detener el oscurecimiento de la imagen  al exponerse a la luz  con solución de sal común, de igual forma   descubrió que el papel fotosensible puesto al contacto con abundante cloruro de plata y nitrato de plata, daba una imagen mucho más densa que cada uno de sus compuestos químicos aplicados por separado, y disminuyo la entrada de luz al plano focal , así como el tamaño de la cámara. Aun así se necesitaban entre cuatro horas y un día de exposición  para fijar la imagen en el papel, lo cual demandaba mucha paciencia.

Dentro de las problemáticas que giraban en torno al fenómeno de la fotografía  está el cristianismo que dominaba y acobijada la sociedad de la época, era relevante en la personalidad y en la toma de decisiones, de lo que se evidencia un ambiente generalizado y dogmático  hacia el siglo XIX, el cual se buscó reemplazar por un materialismo casi doctriniano, aunque ya con la idea del proceso del método se habían generado choques, la ciencia busco incluir la imagen de la física en la ciencia moderna. Todo esto direcciona la mirada al concepto de la realidad circundante, es decir que la imagen obtenida a través de la cámara obedeciera a la captura de una realidad que se enraizaba en el lugar que  ocupaba la cámara, mientas otras sensaciones e impresiones sugestivas y objetivas estaban relacionadas con el punto de vista de otra cámara emplazada en otro lugar.


De otro modo estos conceptos fueron ajenos al ámbito de las ciencias, rechazando la circulación de todo tipo de imágenes como medios de comunicación sin ningún  control, coayudando a que cada vez más la sociedad en general redimensionara la realidad, que como consecuencia es adoctrinada y sigue siendo no más que un simple simulacro y la historia del conocimiento se convertiría  en la historia de los simulacros en distintas épocas. En todo sentido con la realidad  esto termina siendo un proceso antirreglamentario el buscar encasillar la historia de la humanidad dentro de este proyecto moderno que no era lo suficientemente creíble y flexible como para buscar  una interpretación más incluyente y estimada de los componentes de idea y relación entre sociedad cambiante y mentalidad positiva.

viernes, 20 de febrero de 2015

Robert Doisneau
Niños en la Escuela
 El fotógrafo francés Robert Doisneau nació en 1912 en Gentilly, cerca de París. Inicialmente fue formado como litógrafo y grabador. Fue en 1929 cuando se acercó por primera vez a la fotografía. Doisneau aprendió todo lo relacionado con la imagen de manera autodidacta. Para Robert, la fotografía era la mejor manera de recordar sus andanzas en el París de la época.
Su carrera como fotógrafo comienza a principios de los años 30 de la mano del artista André Vigneau. Doisneau se dedicaba a ser su asistente mientras aprendía de pintura, escultura y fotografía.


Pablo Picasso
Desde 1934 hasta 1939 trabajó como fotógrafo profesional para la empresa Renault en Billancourt. En 1939 toma la decisión de tomar sus imágenes de manera independiente y dedicarse al fotoperiodismo. Fue el año que estalló la Segunda Guerra Mundial, por lo que tuvo que abandonar su sueño y alistarse en el ejército francés. Estuvo allí hasta el final de la guerra, colaborando en el bando de la resistencia.
En 1949 firmó un contrato con la prestigiosa revista Vogue para la que trabajó como freelance hasta 1952. Gracias a este trabajo pudo ponerse en contacto con las más altas esferas de la sociedad francesa aunque él siempre prefirió la gente de la calle.
Robert Doisneau es mundialmente conocido por sus fotografías callejeras. Retrata la vida de los suburbios de París de una manera humorística pero sin sentir mucha empatía. Como resultad de su trabajo sus fotografías han llegado a ser iconos de la vida de París.
Beso enfrente del Palacio del Ayuntamiento


Su imagen más conocida es la llamada "Beso enfrente del Palacio del Ayuntamiento". Es una de las fotos más reproducidas del mundo. Esta fotografía fue publicada por primera vez en la revista Life.
Doisneau vivió toda su vida en su París natal donde continuó con su trabajo hasta su muerte en 1994.